Son las 12,12 del 12 del 12 de 2012… ¿quedan 12.000 minutos para el Fin de Mundo? by Montse Monsalve

Miro el reloj que inquietante señala la hora precisa; son las 12,12 minutos, del día 12 del 12 de 2012. Cojo la calculadora, quedan 9 días para el anunciado Fin del Mundo, según la cultura Maya, pero, como no tiene un doce de por medio, los multiplico por 24 horas y a su vez por 60 segundos y… eureka; quedan 12.960 minutos para que pase lo que tenga que pasar. No hay casualidades, comienzo a sentir cómo el sudor me recorre las sienes. Este año ha sido apocalíptico para nuestro país; han subido el IVA y los impuestos, nos han bajado los sueldos, sufrimos más paro que nunca y en TV dan Gandía Shore. La humanidad se hunde. La sanidad pública naufraga, la educación y la investigación hacen aguas y la corrupción es noticia en cada pueblo y diario.
El doce es uno de los números presentes en la historia de la humanidad; doce son los meses, los signos del zodiaco y los apóstoles. El 1 y el 2 son cifras que se repetirán el 21 de diciembre de este año. Todo cuadra; todo encaja.
Si navegamos en Internet podremos encontrar miles de noticias apocalípticas en las que señalan que hoy comienza la cuenta atrás… Incluso el Papa publicará a esta misma hora su primer tweet en la red azul.
La realidad, la veracidad y el alma de las noticias, se diluyen entre tantas noticias sesgadas, no cotejadas ni contrastadas, que naufragan entre olas repletas de sensacionalismo, momentos de gloria y faltas de rigor. ¿Realmente es hoy un día especial? ¿Alguien se cree que las películas americanas sobre cataclismos tienen algún poso de veracidad? (lo bueno en este caso es que siempre es EEUU el primer país en caer).
Ni hoy experimentaremos un cambio de energía que nos llenará de luz y que modificará el curso del alma de la humanidad, ni dentro de nueve días cambiará nada. A lo sumo veremos cómo las facturas de la luz y del agua suben y cómo las pensiones bajan. Poco más.
El calendario maya, simplemente dejó de calcularse; como las agendas que todos llenamos de notas por año, y que no implican que no exista un 2013 o un 2014. Sería maravilloso que las teorías que ensalzan algunos escritores sobre el comienzo de una nueva era, en la que experimentaremos una trasformación física y/o espiritual positiva fuesen ciertas, pero me da a mí que ni voy a perder los kilos que me sobran, ni mi carácter guerrero va a soliviantarse. Yo, me atrevo a afirmar que en 12.000 minutos ningún asteroide errante chocará con nuestro planeta, ni un agujero negro nos tragará. Tampoco nos achicharrará una gran actividad solar como no ocurrió en el año 999 ni de 1999. Bueno, lo afirmo yo, y la NASA que tiene más credibilidad que una servidora a la hora de ejercer de fuente.
De hecho, se acaba de descubrir un calendario maya del siglo IX que deja claro que este se extiende en unos 7.000 años y que se repite de forma cíclica, para tranquilidad de todos.
Como periodista me he informado, he contrastado mis fuentes, y a pesar de lo que diga Iker Jiménez en su 300 programa sobre el fin del mundo, yo les digo que tendremos un Cuarto Milenio, y que la diferencia entre este doce de diciembre y el del año pasado es que somos más pobres. En mi caso la otra diferencia es que tengo una sobrina más; Martina.
Me baso en declaraciones como las del astrobiólogo, David Morrison, quien ha visto obligado a calmar a los usuarios más alarmados y ha dejado claro que la profecía de que Nibiru se dirige hacia la Tierra, proviene de fábulas y poemas sumerios, en los que aparece como un 'personaje' ficticio.
Lo único con lo que puede acabar esta ensalzada profecía es con su ordenador, ya que según alertan los expertos el virus más potente de este 2012 tendrá a esta predicción como asunto.
Eso sí, puede que el 22 del 12 de 2012, una fecha muy bonita y sonora también, a alguno de ustedes les toque la lotería; eso sí que les llenaría de nueva energía y marcaría una nueva era… mucha suerte y disfruten cada minuto… la realidad es que no sabemos cuántos nos quedan.